Atmósferas luminosas

Atmósferas luminosas

Iluminación para vitrinas

pub02La iluminación es una de las mejores herramientas del diseño interior pues con ella se puede crear innumerables escenarios, destacar minúsculos detalles y procrear distintas emociones. Así, su presencia en vitrinas, escaparates, locales comerciales y demás ambientes, tonifica, dramatiza, enciende e ilumina los espacios en relación con los productos.
Percibida como la simple acción de dar luz a ciertos puntos, la iluminación es mucho más que eso. Sus cualidades luminiscentes como sus posibilidades de intensidad o color la hacen capaz de personificar espacios, comunicar intensiones y delimitar múltiples formas.
En ese contexto, la arquitecta y especialista en iluminación, Verónica Saenz, explicó que el trabajo de iluminar tiene como objetivo principal atraer clientes e impulsar los negocios, destacando los productos, sus cualidades, acabados, colores y propiciando una temática en la que se vislumbre el valor que ofrece la marca propietaria de la mercadería.
“La Iluminación tiene la función de entregar y potenciar identidad de marca, inducir un comportamiento de compra positivo en beneficio de un posicionamiento en el mercado y por ende en el consumidor final”, afirmó.
A su turno, Claudia Tassara, arquitecta de interiores y profesora de iluminación residencial y comercial en el instituto Toulouse Lautrec, refirió que “muchas veces se piensa que solo es necesaria una buena cantidad de luz para que se vea el producto, pero en realidad la idea es que la luz lo destaque, pues una correcta iluminación resaltará los matices de color y texturas del elemento, lo que hará que el producto llame mucho más la atención”.

Sin embargo, es preciso recordar en base a qué fundamentos se debe configurar una correcta iluminación. En ese sentido, Verónica Saenz dijo que el color de la luz es fundamental, y tiene relación con cuán fría o cálida sea y cómo se proyectará sobre los productos. “Es importante no olvidar la capacidad de reproducir los colores fielmente a como los vemos con la luz natural, por lo tanto, una incorrecta elección de la fuente de luz puede ocasionar una mala percepción e interpretación de los productos, y por ende no se podrían concretar

las ventas”, advirtió.
Al respecto, Claudia Tassara recomendó que en general el color de la luz debe complementar el diseño interior de la tienda. “Por ejemplo si se trabaja con maderas y detalles clásicos una iluminación con luz cálida resaltará los colores y ayudará a transmitir esa idea, mientras que si se trabaja con algo mucho más moderno, como con acero y cristal, una luz neutra mostrará mejor los tonos”, comentó.
Pero hay mucho más para tener en cuenta en el diseño de la iluminación de una vitrina, un escaparate o un local comercial, como por ejemplo, la ubicación de los elementos lumínicos.
Así, la arquitecta Saenz manifestó que las fuentes de luz (lámparas o focos) dentro del espacio de una vitrina son relevantes porque solo deben permitir visualizar los productos, por lo que no se recomienda posicionarlas dentro de los ángulos visuales de los potenciales compradores.
En tanto, Tassara comentó que se debe considerar la cantidad de luminiscencia que emana cada una de las luminarias, ya que a mayor altura siempre es necesaria mayor cantidad de luz, de tal modo que se pueda distribuir correctamente en el espacio y llegue adecuadamente a los productos que se exhiben.
Es fundamental recordar los aspectos relacionados con el confort y calidad del diseño lumínico. “Existen estándares internacionales que se toman como referencia al momento de realizar el diseño de luz en un espacio comercial, los cuales se basan en: la adecuada luminosidad para que nuestra vista pueda percibir correctamente los objetos según la función del espacio. Sin embargo estos estándares deben conciliarse con otros factores como el arquitectónico o interiorismo de la tienda, los conceptos de marketing de la marca, la tecnología y la factibilidad técnica y económica del proyecto”, aseguró Saenz.
Por su parte, Tassara expresó que se debe lograr la uniformidad de la luz en el espacio, teniendo la intensidad necesaria para poder cumplir con esta tarea, que en el caso de un establecimiento comercial es iluminar los productos, para venderlos y permitir una circulación segura por el lugar.
pub03“Cuando hablamos de las fuentes de luz es importante escoger el equipo que nos permita una buena reproducción del color, que no genere calor excesivo (podría dañar nuestros productos) y que por supuesto nos reduzca el consumo de energía. Pero si hablamos de las luminarias propiamente dichas, éstas deberían ayudar a que la fuente de luz funcione correctamente y no genere molestias en los consumidores, pero también que tengan un fácil mantenimiento como adecuada flexibilidad lumínica. Finalmente no deja de ser importante el tema estético, ya sea para lucir el modelo o para hacerlo pasar desapercibido en el espacio”, reforzó Tassara.
Por último, no hay que dejar de lado los aspectos tecnológicos pues en el mercado se ofrece un mix de soluciones para todas las necesidades. Teniendo, por supuesto, a la tecnología Led como la protagonista principal. Y es que gracias a ella la concepción del diseño lumínico ha experimentado cambios que han ido en provecho del diseño, el usuario y la imaginación.
Para reforzar el tema, la arquitecta Verónica Saenz indicó que la tecnología de la Iluminación ha cobijado grandes avances con la irrupción de las fuentes de luz Led, lo que es beneficioso para los profesionales del diseño de iluminación ya que otorga una amplia gama de herramientas y combinaciones que permiten desarrollar diseños de luz para cada tienda.
“Se puede inclusive personalizar los tonos lumínicos según las estaciones del año, o durante el día, cambiando de luz fría a cálida, y además incorporar color donde sea necesario a través de luminarias que integran controladores que pueden programarse vía softwares que graban una programación horaria o intensidad de iluminación”, reveló.
Finalmente, Claudia Tassara comentó que definitivamente los sistemas Leds que encontramos son la mejor opción, pues no solo vienen en proporciones mucho más compactas que facilitan su colocación en diferentes espacios, sino que también ofrece una buena reproducción de color, programar una variedad de efectos, y obtener el color que uno desee. Además su vida útil es de 20 a 25 años, y permite un gran ahorro de energía, por lo que en realidad resulta una muy buena inversión”, concluyó.